El día que a EEUU se le ocurrió llevar paz a Panamá: Aún se busca justicia de la invasión que dejó más de 2.000 civiles inocentes muertos

30 años después de la invasión de EEUU, continúa la búsqueda de la verdad en Panamá.

La Invasión estadounidense de Panamá de 1989 fue un operativo militar del Ejercito de los Estados Unidos llevó a cabo entre el 20 de diciembre de 1989 y el 31 de enero de 19903​ con el propósito de capturar al general Manuel Antonio Noriega, gobernante de facto de Panamá, quien era requerido por la justicia estadounidense por el delito de narcotráfico, así como neutralizar las Fuerzas de Defensas de Panamá. El operativo fue denominado Operation Just Cause (Operación Causa Justa) por el comando militar estadounidense, y produjo aproximadamente 3000 muertos.

Los Estados Unidos comenzaron un bloqueo abierto contra el gobierno leal a los militares panameños, lo que ocasionó una crisis económica, llegando incluso al congelamiento de los bancos para evitar la fuga de capitales. Durante este tiempo, los Estados Unidos negociaron condiciones para el retiro de Noriega del poder sin obtener resultados. El 7 de mayo de 1989, tuvieron lugar las elecciones presidenciales entre el candidato de la oposición al régimen militar, Guillermo Endera, y el candidato respaldado por el gobierno, Carlos Duque Jaén, resultando vencedor Endara Galimany con un triunfo arrasador. Al presentarse los resultados de la votación, Noriega impartió instrucciones al tribunal electoral para declarar suspendidos los comicios electorales.

El 15 de diciembre de 1989, la Asamblea Legislativa otorgó poderes especiales a Noriega designándolo Jefe del Gabinete de Guerra, mientras que declaraba a la República de Panamá en estado de guerra contra los Estados Unidos.

El 20 de diciembre, el presidente de los Estados Unidos, George H. W. Bush, autorizó la operación militar denominada Causa Justa, justificando la invasión con los siguientes motivos:

  • Proteger la vida de los ciudadanos estadounidenses que residían en Panamá.
  • Defender la democracia y los derechos humanos en Panamá.
  • Detener a Noriega para enfrentar delitos de narcotráfico.
  • Respaldar el cumplimiento del Tratado Torrijos-Carter.

Consecuencias Civiles

La Iglesia católica panameña ha estimado que en la invasión se produjeron 655 muertes por el lado panameño, de los cuales 314 eran militares y 341 eran civiles. Ellos estiman los heridos en 2,007, de los cuales tan sólo 124 eran militares panameños. Sin embargo, los datos recabados por el Instituto de Medicina Legal de Panamá registraron 255 muertos y 93 desaparecidos.

Comenzó en el país centroamericano la exhumación de tumbas en busca de víctimas de la invasión estadounidense iniciada el 20 de diciembre de 1989. En Órbita consultó a Trinidad Ayola, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Caídos del 20 de Diciembre.

Las fosas están en el cementerio Jardín de Paz, ubicado en Ciudad de Panamá. Si bien entre abril y mayo de 1990 se realizaron tareas de reconocimiento, en julio del año pasado la Justicia ordenó la reapertura de 15 casos que quedaron pendientes.

EEUU justificó su intervención en Panamá al afirmar que el dictador Manuel Noriega estaba vinculado al narcotráfico y quería establecer relaciones con la Unión Soviética. La invasión comenzó el 20 de diciembre de 1989 y terminó 42 días después. Desde la Casa Blanca se venía pidiendo su renuncia desde hacía al menos dos años.

«Fue el día más trágico de nuestro país, al haber sido invadido por una potencia extranjera. Nuestro Ejército sólo contaba con militares, unas 3.000 unidades, y el resto policía, contra 26.000 que nos invadieron. Muchos vamos a guardar esos sentimientos de dolor mientras no haya Justicia», dijo a En Órbita consultó a Trinidad Ayola, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Caídos del 20 de Diciembre.

A partir de la reapertura de estos casos, otras familias se acercaron a la Comisión 20 de Diciembre para solicitar la búsqueda. Esta fue creada en el año 2016 por decreto presidencial, con el fin de investigar la cantidad real de muertos y desaparecidos.

Según documentos desclasificados por EEUU en diciembre —cuando se cumplieron 30 años de la invasión— hubo 516 víctimas mortales, sin embargo las organizaciones sociales indican que serían más de 2.000.

«Más allá de los procesos de quienes aún buscan a sus familiares, a nivel general recién en los últimos años se comenzó a hablar de lo traumático de la invasión», dijo Ayola.

«Cinco años atrás era un tabú, se temía decir que había sido víctima por temor a represalias. Una vez instalada la comisión hay más apertura, la gente empieza a hablar con más naturalidad y normalidad», aseguró la entrevistada.

El pasado 20 de diciembre, y por primera vez, el día fue declarado duelo nacional por decreto presidencial.
A fines del 2018 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó a EEUU investigar los hechos y reparar a las víctimas, sin embargo nada de eso se ha cumplido.

«EEUU no responde, así es su comportamiento. Si indemnizara a quienes asesinó en el mundo, no le alcanzaría para tanto. Pero los gobiernos de Panamá, por omisión en atender a las víctimas, también tienen la responsabilidad de cumplir con esa reparación», señaló la presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Caídos del 20 de Diciembre.